viernes, julio 17, 2026
Hospital Clínico San Borja Arriarán
Especialistas HCSBA

Los beneficios de la bicicleta y cómo escoger la más adecuada

El impacto de pedalear es múltiple. Puede ayudar a mejorar la fuerza muscular, reducir el dolor articular y prevenir enfermedades como hipertensión o diabetes. 

El uso de la bicicleta es un ejercicio aeróbico de bajo impacto que favorece en la salud de las personas, aportando a fortalecer la calidad de vida. Por esto, Diego Martínez, kinesiólogo del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Clínico San Borja Arriarán (HCSBA), explicó cuáles son los beneficios de utilizarla, qué elementos de protección usar, cómo evitar lesiones y la forma de escoger la adecuada para cada persona.

El ejercicio físico es una herramienta muy importante para mejorar la calidad de vida de las personas y andar en bicicleta es parte de estas actividades que podemos realizar, por eso, los beneficios son variados y en diversos ámbitos.

Así lo expuso el kinesiólogo del HCSBA, quien relató que su uso “mejora la fuerza muscular y hasta el dolor articular. Además, el ejercicio físico previene otro tipo de enfermedades como las metabólicas, hipertensión o diabetes”.

Protección

Para un uso seguro, se debe utilizar casco para evitar traumatismo a nivel del cráneo. Otros elementos de protección son los guantes, que ayudan a disminuir la fricción de las manos y mejoran el agarre. 

“Otro elemento es el chaleco reflectante, ya que la seguridad es primordial y también es importante que el resto de los vehículos nos vea, por ejemplo, si vamos en la calle”, añadió el especialista del Hospital Clínico San Borja Arriarán.

¿Cómo prevenir lesiones? 

Para evitar algún tipo de daño, lo ideal es comenzar con un calentamiento previo. “Podemos realizar movilidad articular, tanto en las muñecas como en cadera y rodilla. Además, antes de empezar hay que mantener una muy buena hidratación”, aclaró Diego Martínez. 

Junto con eso, agregó que se recomienda utilizar el sillín al nivel de la cadera, para evitar sobrecarga en las rodillas, y el mango debe estar posicionado de manera cómoda y a nivel de los hombros, para evitar lesiones. 

Además, dijo que si alguien está comenzando a andar en bicicleta, es importante hacerlo de manera paulatina, para acomodar al cuerpo a este nuevo esfuerzo. “Eso también nos ayudaría a evitar lesiones”, sostuvo.

“Para empezar es suficiente andar 15 minutos, 3 veces por semana. Al pasar de las 3 semanas o al mes, si tu cuerpo se adapta bien, puedes subir la intensidad y ojalá lograr un total de 150 minutos semanales de bicicleta, que es lo que es recomendable según los estudios”, remarcó el especialista.

¿Cómo escoger la adecuada? 

El fin que queramos darle, dependerá del tipo de bicicleta que vamos a elegir. Entre ellas, existen, por ejemplo, para montaña, carreras o de uso diario. 

Sin embargo, el kinesiólogo del HCSBA, resaltó que “la bicicleta tiene que estar adaptada a nuestra anatomía”. “Por ejemplo, una forma fácil de saber si el marco es apto para nosotros es ponernos sobre él con los pies apoyados en el suelo y la parte superior tiene que quedar unos 3 centímetros bajo nuestra entrepierna”, detalló.

También, manifestó que “tenemos que fijarnos que el manubrio tenga la suficiente dimensión para nosotros apoyar la mano y que ésta quede a la altura de los hombros. Otra cosa es que la distancia de este hacia el sillín y nuestra columna tiene que quedar con una inclinación no más allá de 30 grados. Así también evitamos sobrecarga a nivel de columna”.