Accidentes de verano en los más pequeños: cómo prevenir, actuar y cuándo asistir a urgencia
Cuando el dolor es intolerable o se presenta pérdida de conciencia, a raíz de un golpe u otro impacto, se debe acudir con un especialista.
Durante las vacaciones, aumenta la actividad física y los juegos en niñas, niños y adolescentes (NNA). Por eso, existe mayor probabilidad de la exposición a accidentes de trauma físico. En este contexto, el Dr. José Tomás Bravo, traumatólogo del Servicio de Urgencia Infantil (SUI) del Hospital Clínico San Borja Arriarán (HCSBA), entregó consejos de prevención y de acción frente a estas eventualidades y cuándo recurrir a un centro médico.
Los incidentes más comunes en esta época tienen que ver con “golpes y torsiones, en cualquier parte del cuerpo, ya que en el verano la gente hace más actividad física y al aire libre, por lo tanto, están más expuestos”, explicó el Dr. Bravo.
Entre estos, los más frecuentes son las contusiones, esguinces o fracturas. También son habituales los golpes en la cabeza (o traumas encefalocraneanos), que son los más peligrosos y requieren considerar ir a un servicio de salud.
Además, durante la temporada estival, el traumatólogo del Servicio de Urgencia Infantil del HCSBA, aclaró que también existen accidentes “por inmersión, debido al uso de piscinas o al bañarse en ríos, mar o lagunas”. Ante esto, lo principal es mantener la prevención y que un adulto supervise todas las actividades de los niños y adolescentes.
¿Cuándo acudir al servicio de urgencia?
En el caso que un niño se caiga al agua, el Dr. Bravo recalcó que lo más importante, “es intentar retirarlo sin exponer la vida o la integridad de una segunda persona. Luego de eso, hay que evaluar si es que hay un compromiso de conciencia o si está respirando”.
Si respira, pero está con compromiso de conciencia, es decir, somnoliento o desorientado, el traumatólogo recomendó “ponerlo en una posición lateral, para evitar que aspire vómito o más agua y llamar al 131”. Mientras se espera, se debe tapar con alguna manta para no causar hipotermia.
En el caso más crítico, “cuando un niño está con compromiso de conciencia y sin pulso, hay que iniciar medidas de reanimación cardiopulmonar y llamar inmediatamente al 131, para ser derivado a urgencias de forma rápida y eficaz”, añadió.
En tanto, si tu hija o hijo recibe un golpe en la cabeza, lo primero es identificar si ocurrió con alta o baja energía. “Eso va a determinar el compromiso de conciencia, que es clave. Si se encuentra orientado y alerta, hay que evaluar los signos de alarma, por ejemplo, que se pierda, esté somnoliento, presente vómitos, mucho dolor, pérdida de esfuerzo o sensibilidad en brazos o piernas. En ese contexto, es necesario acudir inmediatamente al servicio de urgencia”, precisó el Dr. Bravo. Sumado a esto, también es necesario ir cuando se presenta deformidad en una extremidad debido a una contusión.

